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EL SECRETO DE VOX

         EL SECRETO DE VOX

             Agapito Gómez Villa

   Anda el personal bastante perdido, dándole vueltas y más vueltas a la eclosión de VOX, y lo que te rondaré morena. Que si ha sido por los dislates del malhadado sistema autonómico, fuente de todo despilfarro, desigualdad y disgregación (ah, esos prescindibles, innecesarios, superfluos, diecisiete parlamentos regionales; ah, esos miles de 'ministrines'); que si por la mucha inmigración ilegal; que si por la consustancial corrupción de todo régimen secular; que si el hartazgo de lo de Cataluña; que si la Ley de Violencia de Género (los dirigentes de VOX sabrán por qué ese banderín de enganche) y por ahí seguido. Pues bien, estoy en condiciones de aclararles, en rigurosa exclusiva, la razón "princeps", o sea, la causa fundamental de semejante fenómeno social.  

 "Yo creo en el futuro de la poesía, porque vivo en el país donde la poesía constituye la exigencia más indispensable del alma". Lo afirma el gran poeta turco Nazim Hitmet (lo recoge Neruda en sus memorias), y el país al que se refiere es Rusia, tierra que le diera acogida los últimos años de su existencia, luego de haber permanecido media vida encarcelado por su militancia comunista. A uno, la verdad, le cuesta trabajo creer que para el pueblo ruso la poesía sea "la exigencia más indispensable del alma", no sé a ustedes. Pero, en fin, si lo dice el señor Nazim, sus razones tendrá. Ahora bien, si hay una tierra impregnada por la poesía ésa es Andalucía. Si exceptuamos a Jorge Guillén, a Gerardo Diego, a Miguel Hernández, a Salinas y pocos más, el resto de los grandes poetas de los últimos tiempos son andaluces: todos los Bécquers, todos los Machados, todos los Lorcas, todos los Albertis, todos los Juan Ramones, todos los Cernudas, todos los Aleixandres,.. han nacido en Andalucía (a mayor abundamiento, Sabina dice que el más grande poeta actual es el granadino Luis García Montero.)

   Ustedes espolvoreen los versos de esa cuerda de genios por las tierras andaluzas y verán como al final tenía razón el que habló de "la cultura que entra por los pies", Cernuda. Pero yo bien creo que a lo que don Luis quería referirse es a lo mismo que yo, con perdón, a "la poesía que entra por los pies", una vez aventados los versos desde lo alto de la montaña. Y por si faltaba algo para el euro, añádanle a lo anterior el denso poso que dejase en aquellas tierras el más grande entre los grandes, quién va ser, don Miguel de Cervantes, cuyos caminos hubo de hollar en su calidad de Comisario Real de Abastos, y mayormente Sevilla, ciudad que permea buena parte de su obra, llena de Rinconetes y Cortadillos, que no en vano allí viviera seis intensos años, y en donde, para más 'inri', llegaría a estar preso. Ya vamos llegando.
 "Yo que siempre trabajo y me desvelo/ por parecer que tengo de poeta,/ la gracia que no quiso darme el cielo", dijo don Miguel. Pues bien, con gracia o sin ella, que le sobraba, el padre de don Quijote compuso un monumental soneto al túmulo de Felipe II en Sevilla, cuyo 'original' comienza de la siguiente manera: "Voto a VOX que me espanta esta grandeza".
   Ni corrupción, ni Cataluña, ni inmigración, ni Ley de Violencia de Género, ni leches. Ahí tienen el secreto.
 
 

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