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Mostrando entradas de diciembre, 2025
Jamás Extremadura estuvo tan presente en los hogares españoles como lo estuviere las semanas precedentes. Y todo porque a doña Guardiola le dio por convocar elecciones regionales. (Ibarra nos puso en el mapa, pero aquel mapa ya estaba borroso.) El momento cumbre llegaría con el recuento, cuando por primera vez en un siglo, el PSOE empezó a desplomarse en caída libre. Son tantas las ganas que el personal mayoritario le tiene a Pedro Sánchez (única manera de explicar tan excesiva derrota), que muchos televisores saltaron por los aires. Es que “el que siembra vientos, recoge tempestades”. Hela ahí. La lástima es que haya tenido que ser por unos comicios caseros -me refiero a la ‘eclosión’ de Extremadura en España- cuando a nuestra tierra le sobran méritos históricos y de los otros, para que todos los españoles se supieran de memoria, no sólo los afluentes de sus poderosos ríos, sino el nombre de los regatos incluso. Al grano: “Más de treinta entidades piden la creación del In...

MODELO 50

Hoy, día de elecciones autonómicas, no va uno a escribir sobre el particular, claro: faltaría tiempo para que unos u otros me pusieran a caer de un burro, buena está la cosa. Me limitaré a poner de manifiesto el enorme parecido, físico, que hay entre el que fuera secular candidato, Ibarra, y su congénere del momento, Gallardo. Hasta la barba la tienen igualita. O sea, que a otra cosa, mariposa. Dijo en cierta ocasión la que fuera famosa periodista, Carmen Rigalt, que no tenía por costumbre escribir sobre asuntos personales. Eso procura uno, con alguna excepción: la de hoy. La culpa fue de mi mecánico de cabecera, que en lugar de pedirme cita para la ITV privada, me citó en la pública. Y allí me presenté, dispuesto a pasar por las horcas caudinas (a la wikipedia). En esto que, cuando me disponía a entregar la documentación, alguien habló de tasas. ¡Maldición! Acostumbrado a la ITV privada, cómo iba yo a imaginarme que, a estas alturas de la liga, era necesario haber hech...

PIDE PERDÓN, ISABEL

Lo dijo el otro día Pedro Sánchez: “El Fiscal G. del Estado defendió la verdad. La que tiene que pedir perdón es Díaz Ayuso”. Bien dicho, sí señor. Qué trabajo le costaría a la presidenta de Madrid pedir perdón. ¿De qué? Eso es lo de menos. Pero un mínimo de compasión, o si prefieren de consideración/conmiseración con el presidente del gobierno, no estaría nada mal. Que sí, que el único pecado de Díaz Ayuso fue no preguntarle a su pretendiente si tenía algún problema con Hacienda (insisto: para mí, lo peor fue lo del Maserati de segunda mano). Pero eso no es óbice ni cortapisa para que se baje de la burra y, aunque sólo sea por caridad, le eche una mano a Pedro, tal que se hizo de toda la vida entre compañeros: hoy por ti, mañana por mí. Lo de compañeros lo digo porque ambos son presidentes. Ah, y con otra cosa en común: ¡ambos tienen a familiares imputados!, procesados, decía mi madre, bajando la voz, cuando algún vecino con la caza furtiva. ¿No son, acaso, razones suficientes? ...

SABINA Y EL BAR DE LA ESQUINA

Un cinco de diciembre, cuando escribo, sería indecoroso no dedicarle unas palabras a la santa Constitución, paráfrasis de la santa Transición que inventase Umbral. Pues mira tú por dónde, me da como la sensación, de que la ‘Contitusión’ (Alfonso Guerra dixit) es mucho menos santa que la Transición. En efecto, al primer tapón, zurrapa. “Todos los españoles somos iguales ante la Ley”; y a la media vuelta, hay uno que está por encima de todos: el rey y su inimputabilidad. ¡Pero qué dice usted, señor legislador! Ya con eso, es imposible ir a ninguna parte. No conforme con lo cual, va y nos dice que el voto de los nacionalistas, o sea, independentistas (son lo mismo), vale mucho más que el mío. ¡Tu tía la del pueblo! Todo eso, después de haber dicho, pomposamente, lo de la “indisolubilidad de la Nación Española”. Toma ya coherencia. Gracias a la “constitucionalidad” de los partidos separatistas, el tal Puigdemont, al que quiere visitar de rodillas Pedro Sánchez, proclamó durante unos s...