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La sanidad vista por los agoreros


 26-2-12

   Estoy vivamente persuadido (es por la influencia de Julián Marías, mente sensata que frecuento, por ver si se me pega algo) que si a los agoreros se les pusiera un bozal (los burros gastan bozal y no pasa nada), todo iría mucho mejor. Alguno dirá que dónde quedaría la libertad de expresión y tal. Por eso lo he dicho en condicional: “si se les pusiera”. Es que hay que ver el daño tan inmenso que hacen dichos individuos, también conocidos como almas en pena: “ése es un alma en pena”, se decía mucho antaño. “No se tiene ni idea de lo que cuesta romper la normalidad de la vida”, cuenta el filósofo sensato, y eso que estaba hablando del ominoso mes de julio del 36, primera quincena, flotando ya en el ambiente lo irremediable, ay. Pues bien, ya están los agoreros (¿agoreros  ideológicos,  a sueldo tal vez?) metiéndole el miedo a la población en el cuerpo con los recortes en las partidas dedicadas a sanidad, que ahora se llevan mucho los plurales: “las políticas de empleo”, dicen los sindicalistas, pobrecitos. Como si la calidad de la asistencia sanitaria fuera a deteriorarse ¡de la noche a la mañana! por culpa de los recortes, lo que equivaldría a decir –qué sabrán ellos, en su primitivismo  mental- que la cosa depende exclusivamente de la ingencia presupuestaria y no de la calidad de los profesionales. Antes de nada, hay que aclarar que lo que los agoreros ideológicos llaman recortes, son en realidad recortes del brutal despilfarro. En cualquier caso, si algún deterioro llegare a producirse, no sería la semana que viene, como amenazan los agoreros, sería en plazo más largo, en cuyo caso, llegaríamos a la sanidad cubana, tan amada de los agoreros ideológicos: una decente asistencia sanitaria ¡sin medicamentos! (camino de ella va Chávez de nuevo, el patriota que deja a los médicos de su país con el culo al aire; será imbécil).

   Señores agoreros ideológicos, en España, mientras haya sistema MIR, la sanidad será de lo mejorcito del mundo. Aunque los presupuestos a ella dedicados se dividan por mil. Lo que yo te diga a ti, so analfabeto. El sistema MIR, bendito sea, es la garantía, sí, de que seguiremos para rato jugando la champions sanitaria mundial, es decir, entre los cuatro mejores del mundo. ¿Que cómo es eso posible? Te voy a poner un ejemplo sencillo para que lo entiendes, que los agoreros ideológicos no es que seáis torpes, que lo sois, es que las anteojeras mentales os hacen más torpes aún: en un caso extremo, un cirujano es capaz de operar una apendicitis debajo de un puente, sólo con unas tijeras y un hilo. ¿Que no? Tú qué sabes. En el mejor quirófano del mundo, el electricista del hospital un suponer, no sería capaz de empuñar el bisturí. ¿Entiendes ahora?

  Así que ya sabes, amable y desocupado lector: cuando leas en las portadas de los periódicos, o escuches en la radio, o veas en la televisión noticias catastrofistas sobre la sanidad española, acuérdate de mí, que de eso sé un rato largo más que los políticos, más que los periodistas amantes del catastrofismo y mucho más, dónde va a parar, que los agoreros ideológicos. (Te recuerdo que todo esto lo dije, tal cual, cuando gobernaban los socialistas.)

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