Ir al contenido principal

LA PEOR PARTE

Si Fernando Savater, persona a la que profeso profunda admiración, no hubiese escrito lo que escribió cuando la muerte de su mujer, “La peor parte”, yo no habría tenido agallas para pergeñar estas líneas, que ya tuvieron su heraldo el domingo pasado: “Escribo en la habitación de un hospital…” Dijo Savater que “el tormento por la muerte de su esposa fue el pago por la felicidad de una vida juntos” (treinta y cinco años). Pues bien, si el tormento se midiese en años de felicidad, el mío lo supera con creces: medio siglo. Sí, ya sé que yo no soy Fernando Savater, que yo soy un simple particular, que a los lectores no tiene por qué interesarles mi vida privada. De acuerdo. Pero ustedes me tienen que perdonar. Escribo, no como catarsis, que también, sino como homenaje a una mujer extraordinaria que me ha llevado en volandas durante cincuenta años, y cuya muerte me ha sumido en la más absoluta desolación: “Tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler me duele hasta el aliento”, tal que escribiera Miguel Hernández al amigo muerto. Pues eso, que llega un poeta como Hernández y es capaz de componer una de las tres grandes cumbres elegíacas de nuestra historia, junto a las coplas de Manrique y lo de Lorca a Sánchez Mejías: fúnebre tarde telúrica. Lo de Hernández a Ramón Sijé es de una belleza y de un patetismo deslumbrantes. Y aquí es donde entra el otro genio, Cela: “La belleza está en el poema, no en la cosa”. ¿Qué quiero decir con esto? Me explico: dejando aparte las coplas de Manrique, que es todo un portentoso tratado sobre las glorias y miserias de la vida, tanto en el caso de Lorca como en el de Hernández, la obra está muy por encima del tema poetizado. A mí se me han muerto amigos a los que quería tanto como Hernández a Sijé y, siendo yo un tío extremadamente sensible, nunca he sufrido una herida tan extensa como la del poeta de Orihuela. Es ahora cuando nuestras heridas coinciden. Aquí quería yo llegar: lo bien que nos vienen los grandes poetas al común de los mortales, pues que, sin ellos, seríamos incapaces de expresar con las propias fuerzas nuestro insufrible dolor: “No hay extensión más grande que mi herida, lloro mi desventura y sus conjuntos y siento más tu muerte que mi vida”, amada Felisa. Tampoco, claro es, habría sido capaz de decir algo tan rotundo como esto: “Un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible y homicida, un empujón brutal te ha derribado”. O esto otro: “Tu corazón, ya terciopelo ajado, llama a un campo de almendras espumosas, mi avariciosa voz de enamorado”, ¡sí! Y para acabar, querida mía, quiero dedicarte esta paráfrasis de mi propia cosecha: “En las aladas almas de las rosas…del almendro de nata alguien te espera, porque habré de contarte muchas cosas, compañera de mi alma, compañera”. (de nuestros nietos mayormente).

Entradas populares de este blog

EL SEXO CUÁNTICO

Eso es precisamente lo que están investigando y difundiendo las muchachas de Igualdad, el ministerio de doña Irene Trans, perdón, Montero, las jóvenes científicas que trabajan en el LISMI (Laboratorio de Investigaciones Sexológicas del Ministerio de Igualdad), al frente del cual se encuentra una señora que se hace llamar Pam. El sexo cuántico, o sea (no confundir con el sexo tántrico, el de Sánchez Dragó). Que qué rayos es el sexo cuántico. Muy sencillo: el sexo llevado a sus últimas minuciosidades, un suponer, el sexo durante los días ‘enrojecidos’, así como la exploración de otros ‘agujeros negros’ de la galaxia femenina, etc. Que por qué el nombre de cuántico. Porque es lo más parecido a la llamada mecánica cuántica. O sea, el sexo de lo minutísimo. Me explico. Así como existe una parte de la física que se ocupa del macrocosmos, al que dedicó sus poderosas neuronas “el más grande”, Albert Einstein (“la más grande” es Rocío Jurado), con su asombrosa teoría de la relatividad, e...

EL PINGANILLO Y EL FILÓSOFO PANDÉMICO

EL PINGANILLO Y EL FILÓSOFO PANDÉMICO Agapito Gómez Villa Sucedió hace tres quinquenios en la llamada Cámara Alta, ese ente inservible que nos cuesta 5.000 millones al año (ni con mayoría absoluta de la oposición sirve para mojarle la oreja a Sánchez), cuando José Montilla, andaluz de Iznájar, Cordoba, presidente a la sazón de la Generalidad de Cataluña, perdón, Catalunya, se dirigió a la concurrencia en un ‘perfecto’ catalán (malas lenguas dicen que cuando tiene que escribir algo en público, le pasan antes una chuleta). Entre los senadores, Manuel Chaves, andaluz de Sevilla nacido en Ceuta, escuchaba atento, pinganillo mediante, a su paisano José. Aquel día me dije: están locos. Amable lector: “Demuéstrame que no tengo razón”, que decía el joven americano recién asesinado. Que un sevillano se viera obligado a usar un auricular para entender a un cordobés (16 años tenía cuando su familia emigró a Cataluña), es muy fuerte. Ni que decir tiene que ...

AGUA DIOS Y VENGA MAYO

“Alqueva, el mayor embalse de Europa, empieza a desembalsar por cuarta vez en su historia”. HOY, 30 de enero. No me digan que no es una noticia ‘refrescante’, en medio de tanta catástrofe, esas desgracias que tarde o temprano acaban produciéndose en cualquier lugar del mundo: acuérdense del choque de dos aviones en Barajas, o del de Los Rodeos en Tenerife, por no hablar del AVE compostelano, y así. Obvio es decir que las catástrofes no dependen sólo de lo catastrófico que sea el gobierno del país donde se producen. Es que si de eso dependiera, a nosotros nos correspondería una diaria, gobernados que estamos por lo peorcito de cada casa. ¡Con la cantidad de españoles que hay con la preparación necesaria y suficiente para la labor, y va Pedro Craxi, perdón, Betino Sánchez y elige a los últimos de la clase! Vivir para ver. A lo que vamos. Que está lloviendo a modo y que no estoy dispuesto a quejarme de la lluvia, así esté cayendo agua hasta el día de mi cumpleaños. ¿Que c...