Ir al contenido principal

Entradas

EL BAILE DE VINICIUS

EL BAILE DE VINICIUS Agapito Gómez Villa No hay noticia medianamente significativa en el mundo de la que no se hagan eco los medios de comunicación españoles (el que no hayan dicho nada sobre la muerte de la reina de Inglaterra es una brutal excepción: dos semanas danzando el cadáver por ahí y ni tan siquiera unas mínimas imágenes del sepelio). Lo lógico es pensar que algo similar a lo nuestro sucederá en las televisiones de nuestro entorno, salvo lo de la reina muerta, claro. Pues no señor. Resulta que, tiempo ha, cogí la costumbre de conectar a diario con una cadena francesa, más que nada por mantener vivo el francés que aprendí cuando el bachillerato, así como alguna cadena inglesa, mayormente para que no se me muera el poco inglés que he logrado aprender en una docena de intentos. Y hete aquí que ni la cadena francesa ni la inglesa jamás se dignan en dedicar unas palabras a los p...

GOBERNADORA SUPREMA

GOBERNADORA SUPREMA Agapito Gómez Villa Aunque los medios de comunicación españoles apenas le han dedicado escuetos segundos, qué vergüenza, a la noticia, les supongo al tanto de la muerte de la reina de Inglaterra. Digo que qué vergüenza, porque qué menos que haber emitido algún reportaje sobre tan importante suceso/deceso. Ya sabemos que lo de Gibraltar es una afrenta muy gorda, de acuerdo; pero la anciana finada no dejaba de ser una prima muy querida de nuestro rey Emeterio, perdón, Emérito, exiliado por un quítame allá esas pajas defraudatorias: por lo visto, a más de algunas cosillas relacionadas con las faldas (no escocesas precisamente), a don Juan Carlos siempre le gustaron más las perras que a un chivo la leche. Lástima de hombre, cubierto de gloria que anduviera, por su buen hacer cuando aquel prodigioso acontecimiento: la Santa Transición (Umbral, dixit), aquella milagrosa reconciliación entre españoles, que hoy quisieran cargarse algunos canallas, ahor...

SOIS UNOS PANOLIS

SOIS UNOS PANOLIS Agapito Gómez Villa “Queridos políticos: en confianza y cordialmente, sois unos canallas”. Por no haber traído a Extremadura el tren que se merece, o sea, el manoseado tren digno. Mucho me extrañaba a mí que un hombre del talento, la educación, la sensibilidad y la moderación de Luis Landero pudiera proferir tamaña invectiva (más elegante que insulto) contra los políticos regionales, y para más inri, en el acto institucional más relevante del año. Ha dicho Luis que lo siente mucho, que él no se refería a los mandamases regionales, cuyo poder de decisión es muy limitado, sino a los políticos de Madrid, que de siempre han tratado a Extremadura como una comunidad de tercera. ¡Ahí está! Sea como fuere (yo creo que el discurso, bello como todo lo suyo, lo escribió un rato antes y no volvió a leerlo), no puedo estar más de acuerdo con él. Sin embargo, pienso para mí que algo de culpa han de tener los presidentes allí sedentes, en la primera ...

HUELEBRAGUETAS CON LICENCIA

HUELEBRAGUETAS CON LICENCIA Agapito Gómez Villa Decía el periódico anteayer: “Donald Trump presumía de conocer detalles de la vida sexual de Macron gracias a informes de inteligencia”. Supongo que querían referirse a su vida amorosa, expresión mucho más elegante, menos basta, menos zoológica. ¿Y a mí qué me importa la vida íntima de un particular, por muy presidente de la V República que sea? Eso digo yo. Me importa menos que a los franceses, acostumbrados de por vida a la heterodoxia amatoria, es un decir, de sus mandatarios: tuvieron uno con dos viudas en el funeral, Mitterrand se llamaba; otro murió en el Elíseo haciendo uso del matrimonio con su amante; a otro lo pillaron bajo el casco de la moto, a la puerta de su ‘novia’... En fin, que la cosa me tiene bastante sin cuidado. A mí lo que me pone de los nervios es ver la palabra inteligencia a los pies de los caballos. Es tan alto el concepto que tengo de la misma, que cada vez que la veo mezclada con el espionaje,...

EL BACHILLERATO

EL BACHILLERATO Agapito Gómez Villa Estoy tan estragado de políticos marrulleros, incendios voraces, sequías pertinaces, economías decadentes y Casemiros salientes, que necesito escaparme por algún sitio. Por aquí: Cuenta el inteligentísimo, torrencial y bienhumorado Garci, que siempre que alguien le comentaba algo sobre sus muchos saberes al genial, cultísimo y malhumorado Fernando Fernán-Gómez, respondía de aquesta guisa: “Todo lo aprendí en el bachillerato”. Cómo sería de cierta la cosa, que decidió llevarla a la escena: “¿Es usted intelectual?”, le pregunta la bella señorita. “¡Sí, sí, estudié el bachillerato!”, le responde con entusiasmo don Fernando. No parece que iba el hombre muy desencaminado: el sabio Salvador Pániker escribe en sus memorias: “Lo importante es un buen bachillerato; luego, la carrera es puro trámite” (sic). Nada más lejos de mi intención, ya me gustaría, que compararme con dichos señores; pero, en verdad, en verdad les dig...

LA FLECHA DE JOMEINI

LA FLECHA DE JOMEINI Agapito Gómez Villa “Demasiado autobiográfico”, dijeron de Sánchez Dragó las hijas de Pániker, aquella vez que don Salvador lo invitase a su casa. Pániker, científico y humanista, en posesión de todos los saberes: “El hombre más inteligente que he conocido en mi vida” (Umbral). Y autobiográfico. Pániker era pura autobiografía. O sea, que las niñas de don Salvador no sabían que para mi ‘tío’ Ramón (Gómez de la Serna), la demasía autobiográfica habría sido un acierto: “La literatura, o es autobiografía, o no es literatura”. Toma ya. O lo de César González-Ruano, que, parafraseando a D’Ors, escribió: “Lo que no es autobiografía, es plagio”. En fin. ¿Que a cuento de qué viene todo esto? Muy sencillo: no me gustaría que las niñas de Pániker, señoras ya de mi edad, me desaprueben como a Dragó, en el caso sumamente improbable de que leyeren este escrito. Al grano. Un día del año 1992, el 30 de julio para más señas, en una de las sedes ...

DE ESPADAS Y SABLES

DE ESPADAS Y SABLES Agapito Gómez Villa La que han montado con la espada de Bolívar, que no es espada, “stricto sensu”, sino un sable como la rama de un pino. Espada, lo que se dice espada, la del Cid; o la de San Bartolomé, tal que luego se verá. Qué razón tenía el sabio que ahora se jubila, Juan Manuel: “Que la tierra cayó en manos de unos locos con carnet”. Impresionante premonición. Sólo un psicópata de libro, aunque diputado, es capaz de pedir la guillotina, horror, a estas alturas de la liga. En fin, que, aunque las armas sigan siendo elementos imprescindibles, “si vis pacem, para bellum”, yo nunca me llevé bien con ellas. Cómo me vería el teniente con el fusil en las manos, que al momento me dijo: “Médico: tú vete a la compañía a poner los nombres en las cartillas del tiro”. ¿Recuerdo del balín que cuando niño me metieron en el cuello con una escopeta pajarera? Es posible. ¿Influencia, tal vez, de la espada de San Bartolomé, con la que el ...