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EL LEGADO DE VARA

Se lo pregunté en cierta ocasión a mi amigo Tamayo (vuelve Tomás, que Morante ya está preparando el regreso), hablando que estábamos de la bonhomía del personaje: “¿Has conocido a algún político de la categoría humana de Guillermo?”. “Sí, Adolfo Suárez”. Y me calló la boca. Vaya por delante que no tuve la oportunidad de cruzar ni una palabra con mi colega de licenciatura, pero no me hizo falta -“por sus hechos los conoceréis”- para saber que era una rara avis en el tenebroso mundo de la política: un hombre bueno, respetuoso, educado, sencillo. Al grano. Se lo dije muy clarito a un apenado amigo -¡del mismo partido¡- cuando los periódicos hablaban en exclusiva sólo de su fallecimiento: “Dentro de una semana, sólo lo recordará su familia”. Dicho y hecho: durante las recientes elecciones autonómicas, cuando los medios todos no hablaban de otra cosa que de Extremadura, ni una triste alusión a Guillermo. A pesar de que lo dijo muy alto Pedro Sánchez cuando vino a darle sepultura: “Tenemos que recuperar su legado”. Toma ya frase lapidaria. ¡Y a fe que lo está cumpliendo! Trasantier mismo. En esto que llega a La Moncloa Oriol Junqueras, a pedirle dinero a Pedro, claro. ¿A qué, si no, va a venir a Madrid un independentista? En efecto, a al cabo de un rato salió del palacio con los bolsillos llenos de millones de euros, que se le iban cayendo por la calle: 47.000 millones, por lo visto: “Oiga, que se le van cayendo billetes de los bolsillos”. ¿Que qué tiene que ver esto con el legado de Fernández Vara? Pero hombre: ¿es que ya no se acuerdan de aquel intercambio de ‘wasales’ (plural de de wasá) entre Ábalos y Sánchez sobre don Guillermo? A mí no se me han olvidado: “Llámalo y dile que es un impresentable... Luego bien que pedirá recursos de esos presupuestos”, con una Comunidad tan rica como tienen; no como Cataluña, toda de pobreza y españolidad (esto último es mío). He ahí, aplicado a Junqueras, con suma nitidez, el legado de Fdez. Vara. ¿Habría dado tanto dinero Pedro Sánchez a don Oriol de no haber sido por el susodicho legado? Vamos anda. Ítem más: además de petardo, en aquellos ‘wasales’ Pedro llamó desleal a nuestro hombre, q.e.p.d., con lo mucho que significa la lealtad para este hombre: no vive para otra cosa: “Soy valiente y leal legionario”, se levanta cantando cada mañana, que me lo cuenta todo ‘mi’ prima Bego, y de camino desahoga conmigo sus problemas judiciales, repletos de bulos y mentiras. Todo no, que esto que sigue me lo contaron de primera mano. A la mañana siguiente de la derrota de Susana Díaz a manos de Pedro y sus ‘maneras’ de entender la política, don Guillermo, que había apoyado a la nueva María Zambrano, llamó a su hombre de confianza: “Y ahora qué hago”. “Quién es tu nuevo secretario general”. “Pedro Sánchez”. “Pues llámalo y ponte a su disposición”. Y así lo hizo. ¿Eso es deslealtad, acaso? Cuanta razón tenías, Pedro. Con lo del legado de Guillermo.

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