Jamás Extremadura estuvo tan presente en los hogares españoles como lo estuviere las semanas precedentes. Y todo porque a doña Guardiola le dio por convocar elecciones regionales. (Ibarra nos puso en el mapa, pero aquel mapa ya estaba borroso.) El momento cumbre llegaría con el recuento, cuando por primera vez en un siglo, el PSOE empezó a desplomarse en caída libre. Son tantas las ganas que el personal mayoritario le tiene a Pedro Sánchez (única manera de explicar tan excesiva derrota), que muchos televisores saltaron por los aires. Es que “el que siembra vientos, recoge tempestades”. Hela ahí. La lástima es que haya tenido que ser por unos comicios caseros -me refiero a la ‘eclosión’ de Extremadura en España- cuando a nuestra tierra le sobran méritos históricos y de los otros, para que todos los españoles se supieran de memoria, no sólo los afluentes de sus poderosos ríos, sino el nombre de los regatos incluso. Al grano: “Más de treinta entidades piden la creación del In...
Artículos de opinión publicados por Agapito Gómez Villa